Por Aurora López I.
 
¿Cómo sabes que puedes confiar en alguien? ¿Te molestaría que te dijeran que no eres una persona digna de confianza?
 
En la reflexión anterior decíamos que hay que reforzar algunas cualidades para ser considerados dignos de confianza, una era la honestidad, la segunda es la integridad; quien es íntegro se rige por un código de conducta, no por simples frases “lindas” que la hacen sentir bien.
 
La integridad se refiere más a acciones que a palabras. Pongamos un ejemplo: Tú hablas, discutes, te enojas y protestas en contra de la corrupción , y un día estás preocupado porque dentro de dos días tendrás un examen difícil y no has estudiado lo suficiente, entonces es cuando un “amigo” te ofrece conseguirte una copia contestada del examen a cambio de una suma de dinero. Si tú NO lo aceptas, entonces eres íntegro como una roca, porque actúas de acuerdo a lo que crees, si lo aceptas probablemente pasarás el examen, pero ni siquiera tú volverás a creer en tus discursos anti-corrupción y menos aún los que se enteren de tu “hazaña”.
 
Ser una persona íntegra suele ser impopular, objeto de burlas y hasta increíble, por eso es difícil, pero también por eso es tan valioso, y aunque parezca que serlo significa sólo pérdida y sufrimiento no es así. en primer lugar te sentirás satisfecho y en paz contigo mismo, te llenarás de una fuerza capaz de enfrentar muchas cosas difíciles en la vida y en un futuro no lejano cosecharás los frutos de ser una persona digna de confianza.
 
Te invito a que medites en las siguientes frases:
“UNA VIDA VIVIDA CON INTEGRIDAD, AÚN SI CARECE DE LOS ADORNOS DE LA FAMA Y LA FORTUNA, ES UNA ESTRELLA BRILLANTE CUYA LUZ PODRÁN SEGUIR OTROS EN LOS AÑOS POR VENIR” ~Denis Waitley
 
“UNA CONCIENCIA TRANQUILA NOS VUELVE FUERTES” ~Ana Frank

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioPublicar comentario