Por Aurora  López I.
 
Grandes obras de arte, música, pintura, poesía, etc. han sido inspiradas en momentos de tristeza o melancolía, también se han obtenido muchos triunfos, desde académicos, deportivos o aún bélicos,  motivados por el enojo o la desesperación de individuos o sociedades que han sido oprimidas o menospreciadas, porque todo sentimiento tiene un lado positivo. Sin embargo,  esto no es lo que comúnmente ocurre cuando no se razona, cuando simplemente te dejas llevar por la tristeza o el enojo, estos no te dejan nada bueno.
 
Cuando te encuentras pasando por un problema y estás triste o enojado, puedes ser especialmente vulnerable a caer en situaciones que no te convienen, a acompañarte de personas cuya amistad  no es muy recomendable o a tomar decisiones de las que luego puedes arrepentirte. Peor todavía será que ignores lo que sientes y te vayas a “divertir” en esos momentos porque  es como poner un parche sobre una herida sin antes limpiarla,  tarde o temprano se infectará. Por eso, quiero sugerir te unas cuantas cosas muy sencillas que te ayudarán a manejar esas emociones y aún sacar provecho de ellas.
 
La primera es que te des un tiempo para sacar el dolor, las lágrimas no hacen daño, por algo las tenemos, estar a solas por un momento y desahogar esos sentimientos no tiene nada de malo, es ¡saludable! Pero hay que tener cuidado de no estacionarse en esa etapa por mucho tiempo. Si lo que tienes es mucho coraje, se vale expresarlo, solo ten cuidado en donde y  en qué forma  y sobre todo busca cuanto antes hablar con quien corresponda y arreglar lo que causó tu enojo y déjalo atrás lo antes posible.
 
La segunda es que trates de escribir, describiendo lo que te pasa y eso te ayudará a ver las cosas desde una mejor perspectiva, ¡quizás en ese momento hasta se te ocurra escribir un poema o la letra de una canción!
 
Mañana concluiremos el tema mencionando la  mejor decisión a tomar en los momentos difíciles, por ahora piensa en este proverbio judío:
LO QUE EL JABON ES PARA EL CUERPO, SON LAS LAGRIMAS PARA EL ALMA

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